INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
Hace tiempo que la inteligencia artificial dejó el espectro de la ciencia ficción para colarse en nuestras vidas y, aunque todavía en una etapa muy temprana, está llamada a liderar una revolución comparable a la que generó Internet. Sus aplicaciones en múltiples sectores como la sanidad, las finanzas, el transporte o la educación, entre otros, han provocado que la Unión Europea desarrolle sus propias Leyes de Robótica.
APLICACIONES PRÁCTICAS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
La IA está presente en la detección facial móvil, en asistentes de voz virtuales como Siri de Apple, Alexa de Amazon o Cortana de Microsoft y se integra en nuestros dispositivos cotidianos a través de bots (abreviatura de robots) o aplicaciones móviles, como un personal shopper en una versión digital diseñada para ayudarnos con el aprendizaje de idiomas, diseñado para hacer más llevadera la ardua tarea de encontrar un nuevo apartamento, un asistente virtual de Facebook que emite 'diagnósticos' médicos. El objetivo de todos ellos: facilitar la vida de las personas.
Los avances en IA ya están impulsando el uso de big data por su capacidad para procesar ingentes cantidades de datos y aportar ventajas comunicativas, comerciales y de negocio que la han llevado a posicionarse como la tecnología imprescindible de las próximas décadas. Transporte, educación, sanidad, cultura, ningún sector se resistirá a sus encantos.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN EL CAMPO EDUCATIVO.
Con la inteligencia artificial en la educación, los datos de desempeño y las preferencias de los estudiantes se pueden analizar para crear planes de lecciones y evaluaciones personalizadas que se ajusten a las fortalezas y debilidades de cada estudiante. Además, la IA puede automatizar tareas administrativas como la calificación, liberando tiempo para que los educadores se concentren en otros aspectos importantes de la enseñanza.
Las herramientas y tecnologías basadas en IA también pueden mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes de varias maneras. Por ejemplo, la realidad virtual y aumentada puede hacer que el aprendizaje sea más interactivo e inmersivo, mientras que los chatbots y otras herramientas basadas en IA pueden brindar asistencia a los estudiantes las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Además, la IA se puede usar para crear cuestionarios y juegos personalizados que ayuden a los estudiantes a interactuar con el material de una manera divertida e interactiva.
El aprendizaje personalizado es uno de los beneficios potenciales más interesantes de la IA en la educación. Con la capacidad de analizar datos sobre el desempeño y las preferencias de los estudiantes, la IA puede ayudar a los educadores a crear evaluaciones y planes de lecciones personalizados que se ajusten a las fortalezas y debilidades de cada estudiante. Esto puede mejorar el compromiso y la motivación de los estudiantes y, en última instancia, conducir a mejores resultados académicos.
Desafíos y preocupaciones de la IA en la educación:
Aunque el uso de la IA en la educación tiene muchas ventajas, también hay consideraciones éticas que deben tenerse en cuenta. Una de las mayores preocupaciones es la posibilidad de que la IA perpetúe los prejuicios y la discriminación existentes en la educación. También existen preocupaciones sobre el impacto de la IA en la privacidad de los estudiantes y la seguridad de los datos.
Los educadores también han notado la capacidad del chatbot para generar respuestas significativas a las preguntas de evaluación y examen. Y muchas veces no es posible atribuir estas respuestas a una fuente específica, lo que dificulta la detección del plagio.
Otro motivo de preocupación es el posible desplazamiento de puestos de trabajo en el sector de la educación a medida que avanza la tecnología. Con la automatización de muchas tareas administrativas, puede haber menos trabajos disponibles para educadores y personal de apoyo.
Garantizar el acceso equitativo a la educación impulsada por IA para todos los estudiantes también es un desafío que debe abordarse. Con la creciente disponibilidad de educación en línea y recursos educativos en Internet, es importante garantizar que todos los estudiantes, independientemente de su nivel socioeconómico o ubicación, tengan acceso a estos recursos.
Es importante que los investigadores y desarrolladores continúen explorando el potencial de la Inteligencia Artificial en la educación y que trabajen para abordar los desafíos e inquietudes que puedan surgir a medida que este tipo de tecnología continúa mejorando y aplicándose en el sistema educativo actual.
NEUROTRANSMISORES.
Los neurotransmisores son aquellas sustancias químicas que genera nuestro cerebro y que cumplen la función de mensajeros. Es decir, se encargan de transmitir señales de una neurona a otra.
Estas señales se conocen como impulsos nerviosos. Este proceso ocurre a través de la sinapsis , que es un pequeño espacio entre la membrana presináptica y la membrana postsináptica, donde los neurotransmisores se dispersan a través de la hendidura sináptica para completar la transmisión sináptica. Es importante mencionar que los neurotransmisores se forman a partir de aminoácidos. Aquí podemos encontrar dos grupos.
En primer lugar, los aminoácidos esenciales, que son aquellos que el propio organismo es capaz de producir. En segundo lugar, los no esenciales, que son el resultado de la producción del cuerpo a través de la dieta.
¿Para qué sirven los neurotransmisores? Por lo
general, los neurotransmisores sirven para que la sinapsis química que se produce entre las neuronas se lleve a cabo de la mejor manera posible, ya que estas son las encargadas de recibir la información y posteriormente enviarla a los receptores de la célula que ejecutarán las funciones.
Pero en concreto, cada uno de ellos cumple un papel diferente en el sistema nervioso, siendo los más destacados los que se mencionan a continuación:
- Glutamato: se considera un excitador de los procesos neuronales.
- GABA : es un inhibidor de las funciones cerebrales.
- Histamina: es una sustancia que modula lo que hacen otros neurotransmisores.
- Acetilcolina : participa principalmente en la transmisión de funciones motoras a los músculos del cuerpo.
¿Dónde se encuentran los neurotransmisores?
Se localizan en el sistema nervioso, más concretamente en regiones como el cerebro, la médula espinal, el hipotálamo, el tronco encefálico, la corteza cerebral y en el sistema límbico . Pero también existe un neurotransmisor, llamado acetilcolina, que se libera en la unión neuromuscular cuando se transmiten impulsos nerviosos a los músculos, para que posteriormente se ejecute un movimiento.
TIPOS DE NEUROTRANSMISORES
Acetilcolina (ACh): La acetilcolina actúa mediante la estimulación de dos receptores, nicotínico y muscarínico. Entre las principales funciones encontramos la estimulación de los músculos (incluidos los músculos gastrointestinales) y la participación en la programación del sueño REM. Hay toxinas que afectan la acción sináptica de la acetilcolina. Por ejemplo, la toxina botulínica , que se encuentra en aquellos alimentos mal conservados. Esta toxina bloquea la acetilcolina, causando parálisis.
Un dato interesante sobre este neurotransmisor es que “existe una relación directa entre la acetilcolina y la enfermedad de Alzheimer . En esta enfermedad se produce una pérdida cercana al 90% de la acetilcolina en el cerebro de las personas que la padecen”. (Zepeda, 2008. p. 111).
Serotonina o hidroxitriptamina (5-HT): La serotonina es un neurotransmisor excitatorio relacionado con la emoción , la regulación del estado de ánimo, el deseo sexual, el apetito y la vigilia. Asimismo, ayuda en la modulación de la ansiedad y la agresividad. Las neuronas cerebrales encargadas de producir serotonina están ubicadas en la materia gris central alrededor de la formación reticular en grupos neuronales llamados "núcleos del rafe".
Norepinefrina: La norepinefrina (también llamada norepinefrina) se sintetiza a partir de la dopamina y es liberada por el SN simpático. este neurotransmisor inerva regiones del cerebro como la corteza orbitofrontal, el cíngulo anterior, el hipotálamo, la amígdala, el cerebelo y la corteza prefrontal dorsolateral. Cumple funciones importantes como la regulación del sueño y el apetito. Asimismo, ayuda a modular la motivación , la toma de decisiones, la velocidad de procesamiento, la memoria y el estado de ánimo. En consecuencia, los niveles bajos , junto con otros neurotransmisores, pueden ser los responsables de la depresión .
Glutamato: Entre las funciones que cumple encontramos la plasticidad sináptica , con una participación activa en el aprendizaje y la memoria . es importante mencionar que el glutamato en cantidades excesivas es tóxico para las neuronas. Este efecto se conoce como excitotoxicidad. Es decir, cuando hay un golpe o daño cerebral como, por ejemplo, un ictus , un traumatismo craneoencefálico o un estado epiléptico, aumenta de forma notable.
Dopamina (DA): Es importante mencionar que existen principalmente dos receptores de dopamina. La primera, denominada D1, que se encuentra en las neuronas intrínsecas del cuerpo estriado. El segundo, D2 , que sirve como autorreceptor en las neuronas mesolímbicas y nigroestriatales. Sin embargo, algunos circuitos neuronales principales se forman dentro de las neuronas dopaminérgicas.
Ácido gamma-aminobutírico (GABA) : Es un neurotransmisor inhibitorio en el SNC y se sintetiza a partir del aminoácido precursor glutamato, por medio de la enzima ácido glutámico descarboxilasa. Las neuronas sensibles al GABA se encuentran en el tálamo, el hipotálamo y los lóbulos occipitales. Este neurotransmisor juega un papel importante en la cognición, el comportamiento y la respuesta al estrés. Asimismo, se relaciona con algunas psicopatologías ya que inhibe la actividad neuronal.
Tipos de neurotransmisores GABA
Adicionalmente, es importante mencionar que existen tres clases de receptores GABA:
- GABA A : estos receptores son más comunes y están directamente vinculados a un canal iónico, por lo que funcionan rápidamente. Además, se reconocen tres receptores GABA A principales (alfa, beta y gamma).
- GABA B : Son metabotrópicos y utilizan un segundo mensajero. En consecuencia, funcionan más lentamente.
- GABA C : Receptores, casi exclusivos, de las células horizontales de la retina. Son receptores inotrópicos.
NEUROPLASTICIDAD.
La neuroplasticidad, también conocida como plasticidad cerebral, es el proceso de aprendizaje neurobiológico. Consiste en la capacidad del cerebro para recuperarse, reestructurarse y adaptarse a nuevas situaciones.
De esta forma, cuando aprendemos algo nuevo, las neuronas forman redes para comunicarse entre sí y, al poner en práctica este nuevo aprendizaje, estas se fortalecen al facilitar su interconexión y comunicación, lo que nos permite desarrollar más fácilmente esta nueva tarea o habilidad adquirida. Es decir, cuando el cerebro recibe estímulos, se ejercita el aprendizaje y la memoria a largo plazo.
Por ello, mediante el entrenamiento de la plasticidad cerebral, es posible que algunos trastornos neuronales mejoren o frenen los efectos de patologías como el Parkinson, el Alzheimer, la Esclerosis Múltiple o el TDAH.
Es un concepto que surgió a principios del siglo XX, cuando, contrariamente a lo que se creía hasta entonces, se demostró que el cerebro de las personas adultas continúa desarrollándose a lo largo de la vida, aunque a un ritmo más lento.
El término plasticidad cerebral expresa la capacidad adaptativa del sistema nervioso para minimizar los efectos de las lesiones modificando su propia organización estructural y funcional.)
La OMS (1982) define el término neuroplasticidad como la capacidad de las células del sistema nervioso para regenerarse anatómica y funcionalmente, después de estar sujetas a influencias patológicas ambientales o de desarrollo, incluidos traumatismos y enfermedades.
Otros ofrecen definiciones similares como Ramón y Cajal (1899): adquisición de nuevas habilidades que requiere muchos años de práctica mental y física.
Gispen, 1993: la capacidad de adaptación de una neurona a cambios en el medio interno o externo, a experiencias previas o lesiones, Castellanos, y Sanes, & Jessel demuestran que la capacidad del cerebro para evolucionar implica cambios estructurales y funcionales que entran en juego en diferentes situaciones fisiológicas, como el aprendizaje, y patológicas, como un accidente cerebrovascular.
En definitiva, todos ellos tienen como denominador común la capacidad de las áreas cerebrales o grupos neuronales para responder funcional y neurológicamente en el sentido de suplir deficiencias funcionales, reorganización sináptica y posibilidad de que crezcan nuevas sinapsis a partir de una o varias neuronas dañadas. .
Es por ello que el objetivo del trabajo es analizar elementos teóricos y experimentales expuestos en la literatura consultada acerca de los mecanismos de plasticidad neuronal.
Por ello, se realizó un estudio descriptivo basado en una revisión bibliográfica, desde el punto de vista teórico se utilizaron los métodos histórico-lógico, análisis-síntesis e inductivo-deductivo que permitieron el análisis de las principales teorías generadas por diversos estudios experimentales del tema en cuestión.
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